Parte de esta colección arqueológica se encuentra en las salas temporales del museo, compuesta por piezas cerámicas, objetos de calabazas, líticos, cuentas de collar y restos óseos.
Fue donada al Museo de Arqueología de Alta Montaña por la familia Teruel en el año 2005, y a través de sus relatos se pudo constatar que en la década de 1980 la propiedad pertenecía a Humberto Hedro Teruel, quien junto a Rodolfo Bravo realizaron excavaciones en un contexto arqueológico que probablemente correspondería a una tumba. Se encontraba sobre una lomada de la finca Bella Brisa, paraje Corralito, departamento San Carlos (Valle Calchaquí sur) Salta. En un contexto de un círculo de rocas del cual se obtuvieron los objetos asociados.
En la colección se destacan objetos cerámicos con características estilísticas y morfológicas asociadas a los estilos incas y locales santamarianos. El estilo inca mixto presenta una combinación de elementos cuzqueños con otros locales, mientras que el estilo inca provincial imita la iconografía y morfología pero difiere en su producción.
Este tipo de piezas, en el contexto sociopolítico específico, son el resultado de una imposición estatal dirigida hacia la manufactura de piezas por parte de las poblaciones sometidas por los incas.